
Dunston (Sammy) y Kyle Grant (Eric Lloyd)
Los orangutanes son una especie en peligro de extinción, por eso no entiendo el por qué de su utilización en películas. Una organización llamada Orangutan Foundation International afirma que cada vez que un orangután aparece en una película comercial, la caza furtiva de estos animales aumenta. Son muchos los niños que piden para reyes un orangután…
Aún a sabiendas de esto, la industria cinematográfica parece que no se frena ante nada. Tras el escándalo de la muerte de la orangután Manis, casi 10 años después, se volvió a estrenar otra película protagonizada por un orangután, Mi colega Dunston (1996, Ken Kwapis).
La película va sobre un niño de seis años que vive en un hotel de lujo (dirigido por su padre) y que un día se encuentra un orangután. El niño y el animal enseguida se hacen amigos, cosa que sólo puede suponer: el CAOS en el hotel.
El orangután llamado Sammy (aka Sam) es el encargado de dar vida a Dunston. En la película, Sam es tan expresivo que se podría decir que es casi mejor actor que muchos de la especie homo sapiens sapiens.
Sam vive desde 2004 en el Center for Great Apes in Wauchula (Florida) donde disfruta de su retiro del mundo del espectáculo. Sus cuidadores dicen que es un animal muy observador y silencioso.

Sam en el Center for Great Apes in Wauchula
Sam nació el 23 de diciembre de 1989 y desde el primer momento pasó a formar parte de una atracción turística de Miami, propiedad de su criador. Con 18 meses de edad fue vendido (junto con otra orangután llamada Geri) a un adiestrador de Los Angeles, que trabajaba en Hollywood con chimpancés. Sammy y Geri crecieron juntos en el mundo del espectáculo, trabajando en muchos anuncios y programas de televisión como Los vigilantes de la playa.
Sam también actuó en varias películas como Los Picapiedra (1994, Brian Levant) o El planeta de los simios (2001, Tim Burton). Cuando el orangután creció demasiado (¡ahora pesa 109 kg!), lo retiraron a una pequeña jaula donde su adiestrador tenía la intención de utilizarlo para la cría. Sam tuvo un hijo con su compañera Geri, al que se llamó Jam.
En diciembre de 2004, Sam y Geri fueron enviados al Center for Great Apes in Wauchula, un centro sin ánimo de lucro dedicado al rescate y a la atención permanente de los orangutanes. Su hijo Jam llegó al centro cuatro meses después.

Una escena de la película
En el centro, los orangutanes viven dentro de una cúpula enorme que recrea su hábitat natural y sus cuidadores les proporcionan gran variedad de actividades destinadas a enriquecer sus vidas. Sam disfruta mucho de la pintura, se ve que él mismo escoge los colores y cuando termina su obra de arte, se queda admirándola fijamente.
Actualmente, Sam está muy apegado a su compañera de toda la vida, Geri. Pero mientras que Geri se lleva muy bien con su hijo Jam, Sam se comporta de una manera muy agresiva con él, probablemente a causa de los celos. Parece que padre e hijo se disputan a la madre.
Por último, apuntar que Sam tiene una manía de lo más extravagante, como buena estrella de Hollywood. No le gusta que la gente vaya con los pies al descubierto, si ve a alguien dentro de su recinto con chanclas o sandalias se enfada, lo persigue e incluso puede llegar a escupir.
orangután a cuestas no tiene precio. 