Aemet, el perrito de JaLinChiNu

Hoy me voy a salir un poco de la tónica habitual del blog. Os hablaré de un animalito que me tiene enamorada: el perrito del asistente virtual Jalinchinu.

Jalinchinu

Aemet, el perrito de Jalinchinu

Os pongo en situación: Jalinchinu es una aplicación que recientemente me he descargado y la verdad es que me funciona de maravilla. Es un asistente virtual (al que también se le puede llamar ‘sabio’ o ‘maestro’ virtual) que se puede utilizar tanto como aplicación de escritorio como desde la nube. Yo lo utilizo como aplicación de escritorio y me ayuda bastante cuando no sé cómo realizar una tarea o tengo una duda que afecta al sistema operativo o a alguno de los programas o componentes que tengo instalados en mi ordenador.

Bueno, a lo que iba. Dicho asistente virtual viene representado por un buda, y este buda tiene un perro: Aemet. Aemet es un Akita Inu y es el que se encarga de todos los temas relacionados con las búsquedas y la sincronización de datos. Aemet es muy divertido a la vez que útil, cuando encuentra algo salta a la pantalla y te avisa mediante un ladrido muy agradable :)

Si queréis verlo con vuestros propios ojos lo mejor será que os descarguéis la aplicación o busquéis algún vídeo en youtube (sorry, no he sabido encontrar ninguno…).

El Espantatiburones

Lo que más me gustó de El Espantatiburones (Shark Tale, 2004) es que uno de los protagonistas, el tiburón Lenny, es vegetariano. A parte de eso, esta es una película entretenida y divertida.

Lenny y Oscar

Oscar es un pez que no calla ni debajo del agua, nunca mejor dicho. Trabaja de limpiabocas en el Lavado Tiburón, un curro bastante desmoralizador. Cansado de ser un don nadie, un día cuenta una mentira muy gorda para conseguir todo lo que siempre ha deseado: fama, fortuna, respecto e incluso, amor.

Oscar les dice a todos que él solito se ha cargado a un tiburón enorme que se lo quería comer. Aunque en realidad lo que ha ocurrido es que cuando el tiburón estaba a punto de zampárselo, un ancla le pegó en toda la cabeza y lo dejó fuera de combate. A raíz de este buen golpe de suerte, Oscar empieza a chulear delante de todos acerca de su supuesta hazaña y pronto se convierte en el aclamado y admirado “Espantatiburones”.

Al cabo de unos días, llegan rumores de que otro tiburón se está acercando demasiado a la ciudad y los vecinos piden a Oscar que se encargue de ahuyentarlo. Oscar, que cree que es mejor mantener viva la mentira que decir la verdad, sale a vigilar la zona pero pasa más rato escondido que buscando al temido tiburón.

No muy lejos  de todo este lío, encontramos a Lenny, un tiburón muy sensible que esconde un terrible secreto para los de su especie: ES VEGETARIANO. Lenny es hermano de Frankie, el tiburón que Oscar presume de haber matado. Frankie estaba enseñando a Lenny cómo cazar cuando justo le cayó un ancla en la cabeza y lo dejó K.O. Lenny se siente responsable por la muerte de su hermano y no tiene valor para enfrentarse a su padre, Don Lino, el capo de los tiburones. Así que, bajo las órdenes de su padre, y muy a desgana, Lenny intenta vengar la muerte de su hermano.

Oscar, Lenny y Angie

Lenny pone rumbo a la ciudad y, mientras merodea por los alrededores, se encuentra a Oscar, un pez de los más asustadizo. Tanto Oscar como Lenny tienen grandes secretos, secretos que los unirán en una profunda amistad que los ayudará a superar todos los líos en los que se han ido metiendo.

Para llevar a cabo esta película, los animadores y dibujantes de El Espantatiburones estudiaron en profundidad el mundo submarino, reunieron un archivo enorme de imágenes de peces y visitaron a menudo el acuario de Long Beach. Bibo Bergeron, uno de los directores, comenta:  “Vimos muchos documentales de tiburones y de peces en general, también consultamos muchos libros. Queríamos que los personajes se basaran en peces auténticos. Está claro que nuestro mundo es una invención, los peces no construyen ciudades bajo el mar. Empezamos con algo real para luego transformarlo hasta adaptarlo a la historia”. Por ejemplo, Oscar representa un buidón (Coris julis), un pececillo de rayas azules, amarillas y negras.

Los personajes no sólo incluyen rasgos del pez que representan, sino que también del actor que les presta su voz. Will Smith pone la voz a Oscar, Jack Black a Lenny, Robert de Niro a Don Lino, incluso Scorsese se presta a poner voz a Sykes, un pez globo con unas cejas muy pobladas.

Yoshi

Artículo escrito por: Juan Ignacio Martín

Yoshi y Mario

Este simpático dinosaurio se dió a conocer al gran público en la infame película Super Mario Bros (1993) protagonizada por Bob Hoskins como Mario y John Leguizamo como Luigi. Esta película, además de ser un fracaso en taquilla y una decepción para los millones de fans de los hermanos Mario, contaba con un guión bastante caótico que mezclaba a su antojo la historia de los fontaneros y el mundo de los Koopa. En ella se veía brevemente a Yoshi, hermano de Daisy (realmente la princesa en Super Mario Land) y heredero al trono que había sido convertido en dinosaurio por el malvado Koopa (Dennis Hooper) usando una máquina que revertía los genes de los seres vivos a sus ancestros originales (dinosaurios en el mundo Koopa, monos en el nuestro).

El Yoshi que pudimos ver en el film era un animatronic de aproximadamente un metro de alto diseñado por Dave Nelson. Lo controlaban 9 marionetistas, su cuerpo mediante cables y su cabeza por radio control. El propio Nelson describió el proceso como muy laborioso.

Yoshi en la película "Super Mario Bros"

Dejando de lado la película de marras, Yoshi tiene su origen en el primer Super Mario Bros. Algunos de vosotros os preguntaréis ¿¿Cómo?? Pues sí, Shigeru Miyamoto quería que Mario tuviera un compañero dinosaurio desde el principio debido a su amor por la equitación, pero los límites de la clásica NES no se lo permitieron. De nuevo lo intentó en Super Mario Bros. 3 pero tampoco le fue posible por lo que incluyó los items de “rana” y “mapache” para que Mario pudiera transformarse.

Finalmente y debido a la nueva potencia de la Super Nintendo se pudo incluir al simpático dinosaurio en el reino de Champiñón en Super Mario World. La acogida de este nuevo personaje fue tan positiva que se convirtió en el co-protagonista de Super Mario World 2: Yoshi’s Island en el cual Yoshi debía cuidar a unos bebes llamados Mario y Luigi. Desde entonces ha aparecido en casi todos los juegos de Mario incluyendo Super Mario Kart, Super Smash Bros., Paper Mario, Mario Party, etc. Nintendo creó varios juegos de Yoshi como Yoshi’s Cookie, una especie de Tetris con Yoshi como protagonista, Yoshi’s Safari donde a lomos del dinosaurio debíamos dar en el blanco usando el Scope de la SNES. En Yoshi’s Story para Nintendo 64 Yoshi cobraba protagonismo total teniendo que salvar su isla del bebé

Yoshi y Mario

Bowser. Estos son solo unos pocos títulos de los que ha protagonizado nuestro dinosaurio favorito sin contar los de nueva generación para DS (Yoshi’s Universal Gravitation, Yoshi Touch & Go, Yoshi’s Island DS). Una versión animada de Yoshi pudo verse en la serie de dibujos The Adventures of Super Mario Bros. 3.

Yoshi se caracteriza por su simpatía, sus ganas de comer (cualquier cosa, desde manzanas a caparazones de tortuga que le servían como arma arrojadiza), su larga lengua con la que agarra la comida, y sus huevos con manchitas verdes. Tiene una gran capacidad de salto de la cual Mario se ve beneficiado si lo está montando, con su lengua puede tragar enemigos, lanzarlos y poner huevos si se los traga. Tiene una gran variedad de colores entre las cuales la verde es la más común. En su primera aparición cada color tenía una habilidad: azul para volar cuando se tragaba un caparazón, rojo para escupir fuego al tragarse el caparazón de un koopa, amarillo para crear un temblor en el suelo cada vez que saltaba y verde siendo este el más común. Mi favorito siempre fue el azul porque podías volar de manera ilimitada hasta que Yoshi se tragaba el caparazón o lo escupía y lo tragaba de nuevo para volver a volar (mucho mejor que la capa de Mario que era más inestable ya que el efecto paracaídas te podía llevar a una zona no deseada).

Cariño, estoy hecho un perro

Por fin le ha llegado el turno a Cariño, estoy hecho un perro (The Shaggy Dog , 2006, Brian Robbins), la película de la que saqué la cabecera de este blog, sí, la del Bearded Collie en un  descapotable rojo. Esta película es un remake de El extraño caso de Wilby (The Shagyy Dog, 1959, Charles Barton) y aunque el título original es el mismo, el argumento de esta nueva versión no sigue la historia de la cinta original sino que hace un popurrí de esta y de su secuela, Un candidato muy peludo (The Shaggy D.A., 1976, Robert Stevenson).

Cariño, estoy hecho un perro

Dave Douglas (Tim Allen) es un padre de familia adicto al trabajo que no dedica mucho tiempo a estar con su mujer e hijos. Ejerce como fiscal del distrito y un día, a causa de la mordida de un perro infectado con un suero mutante, Dave se convertirse en un Bearded Collie (Collie Barbudo). De esta manera, Dave pasa a ser Shaggy, la nueva mascota de la familia. En su nuevo papel como perro, Dave descubre que sus hijos y su mujer comparten más cosas con el nuevo inquilino que no con él cuando era un padre humano. Consciente de lo mal que lo ha hecho como marido y padre, Dave intenta volver a la normalidad y así arreglar su vida familiar, pero antes, claro está, tratará de detener al genio malvado autor del suero mutante.

Tim Allen, el protagonista barbudo, se define como amante de los perros y comenta que para interpretar a Dave Douglas observó y analizó detalladamente el comportamiento de los perros. Admite que para este papel se puso totalmente en la piel de un perro: “Realicé todos los comportamientos – olfatear a la gente, lamer la cara de las personas, correr en cuatro patas, brincar sobre las mesas, perseguir a un gato por toda la ciudad. Fue muy interesante. Mi meta principal con la imitación de los perros era simplemente hacer reír a la gente a carcajadas, lo cual significa hacer cosas inesperadas. Yo quiero que los niños se rían pero también quiero que los adultos salgan riéndose”.

Dr. Kozak (Robert Downey) y Dave Douglas (Tim Allen)

Allen también comenta que interpretar a un perro es muy divertido pero que también tiene sus retos físicos y son algo más difíciles: “Algo que adviertes es que los perros se mueven rápidamente y los humanos no podemos movernos tan rápido. Encontraron interesantes formas de hacerlo con cables y tecnología para permitirme moverme realmente rápido pero me destrozó las manos. Aún así pude correr por los arbustos y brincar sobre cosas y fue muy divertido y liberador hacer todas esas cosas imposibles con un cuerpo humano”.

Por otro lado, gran parte del mérito de la película se lo tenemos que dar a los seis Collies Barbudos que se encargaron de dar vida a Shaggy. Antes de empezar el rodaje, el productor de la película se puso en contacto con el famoso adiestrador Mark Forbes y juntos decidieron qué raza era la ideal para Shaggy y qué perro-actores se encargarían del papel.

Como ninguno de los Collies eran actores profesionales, Forbes tuvo que entrenar a los seis perros desde cero.

Dave Douglas (Tim Allen) sucumbiendo a sus instintos de perro

Algunos de los trucos poco usuales que les tuvo que enseñar son: escribir a máquina con sus patas, deletrear con fichas de Scrabble y hacer surf sobre un autobús en movimiento. Forbes explica que “algunos de los perros habían tenido un entrenamiento básico de obediencia, pero nosotros les exigíamos un nivel totalmente diferente de entrenamiento, en donde teníamos que enseñarles a hacer cosas inusuales, como utilizar sus patas como manos. Lo más importante era hacer que cada uno de ellos ignorara todas las distracciones, los ruidos y la muchedumbre del escenario”.

Y como no, siempre hay alguien que trabaja más que el resto, y ese fue Coal, un perro extraordinario del que se dice que es capaz de ejecutar rápidamente las órdenes del director, llegando incluso a emocionar con su actuación. Según Forbes, “él fue siempre el más rápido en aprender y tenía más energía que la mayoría de los perros que he visto. Coal siempre quería salir y hacer cosas y verdaderamente le encantaba trabajar”.

Aunque Coal fuera tan bueno, hay cosas que un perro no puede hacer y para ello mandaron construir un animatronic en la Stan Winston Studios, que finalmente no sirvió de mucho, ya que nuestro actor principal se hizo cargo del 95% del trabajo.

A parte de su repertorio canino, en Cariño, estoy hecho un perro también aparecen un mono, un chimpancé, un gato, varios conejos y ratas y una cobra real.

En definitiva, estamos delante de una película dirigida a los amantes de los perros (y otros animales) que tengan ganas de pasar un rato divertido.

Un Chihuahua en Beverly Hills

No es que esta película me apasione pero cumple el requisito para aparecer en este blog: está protagonizada por animales.

Un Chihuahua en Beverly Hills (2008, Raja Gosnell) cuenta la historia de Chloe, una Chihuahua muy consentida de Beverly Hills que durante un viaje a México se pierde por las calles de esta gran ciudad. Sus colegas perrunos (un Pastor Alemán llamado DelgadoPapi, un Chihuahua muy salao y seductor) la ayudarán a volver a casa.

Los Chihuahuas Chloe y Papi

Alejada de los lujos que la rodean, Chloe tiene que aprender a vivir en las calles, sin salir de compras y sin ir al spa.

En su versión original, Drew Barrimore es la encargada de poner voz a la Chihuahua Chloe y Andy García al Pastor Alemán Delgado.

Como anécdota, comentar que para la realización de esta película hicieron falta unos 200 animales, supervidados siempre por un equipo de 60 adiestradores.

Finalmente, anunciar que probablemente en 2011 se estrenará una segunda parte, cosa que no hacía falta, pero bueno, así es Hollywood.