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Cowboy Bebop (1998, Shinichiro Watanabe) es una serie de animación japonesa de 26 capítulos que pudimos disfrutar Ein y Spikeen Cataluña y Andalucía en julio de 1999. Años más tarde, Cuatro fue la encargada de ofrecernos las aventuras de este grupito de cowboys espaciales.

Corre el año 2071 y la Tierra tal como hoy la conocemos no es más que un recuerdo. A principios de este siglo se construyeron unas puertas interestelares a lo largo del sistema solar para facilitar la creación de colonias en otros planetas y el comercio entre ellas. En el 2022, una de estas puertas, muy cercana a la Tierra, explotó y destrozó la mitad de la luna, arrasando también la superficie de nuestro planeta. Desaparecieron casi todas las formas de vida existentes y los pocos supervivientes no tuvieron más remedio que vivir bajo tierra o emigrar a colonias de otros planetas.

Ahora, en el 2071, el centro neurálgico de la civilización es Marte y los humanos se desplazan en naves a través de la infinidad de puertas interestelares que hay por todo el sistema solar. Una de estas naves es la Bebop, habitada por Spike, Jet, Faye, Ed y el perro Ein.

Antes de contar con la tripulación al completo, los cazarrecompensas Spike y Jet, en una de sus muchas aventuras, le siguen la pista a un ladrón de mascotas en serie llamado Abdul Hakim y por el que se ofrece la friolera cantidad de 8 millones de hurones. En esta ocasión, el tal Hakim ha robado a un laboratorio un perro Welsh Corgi Pembroke de color marrón que por lo visto es muy valioso.Ein - Sturt

Inmediatamente después que las autoridades pongan precio a la cabeza de Hakim, Spike y Jet salen en su busca y captura. Muchos contratiempos y persecuciones más tarde, Spike pierde al criminal de vista y a pesar de manifestar “si hay algo que deteste más que los niños, son los perros”, se queda con el perro.

Ein (de Einstein), que así se llama el Corgi, es un perro de laboratorio muy inteligente aunque los tripulantes de la Bebop lo desconocen. En una ocasión demuestra grandes conocimientos de hackerismo, cuando es necesario responde al teléfono (aunque no habla…), en situaciones extremas ha llegado a conducir y le gusta jugar al ajedrez con su compañera Ed. Ein, que a veces muestra rasgos y expresiones humanas, pasa los ratos paseando por la Bebop e intentando comer algo en esta nave en la que nunca hay dinero ni para pipas.

La traducción al castellano de la serie cambió el nombre de Ein por el de Strut, cosa que no he logrado entender aún…

El Oso

Lejos de ser una de las típicas películas de animales, con apenas presencia humana y sin diálogos, El Oso (1988, Jean-Jacques Annaud) nos cuenta una historia desde una insólita perspectiva osunaTom (Tchéky Karyo) y el oso (Bart).  A través de los ojos de una pareja de osos vemos tratados temas tan importantes como la pérdida de la madre, el encuentro de un padre, el aprendizaje, la amistad, la lucha por la supervivencia, la compasión, la intrusión del hombre en la naturaleza, el hambre…

En las montañas de Canadá, un osezno se queda huérfano al morir su madre en un desprendimiento de rocas. El pequeño, que aún tiene mucho que aprender, se encuentra sólo en un mundo repleto de peligros. El cachorro intenta sobrevivir como puede hasta que se cruza con un oso adulto herido, el cual termina por adoptarle. Pero como siempre, el ser humano tenía que meterse de por medio. Dos cazadores, y más tarde un tercero que lidera una manada de perros, siguen el rastro de la pareja para darles captura.

El Oso es una adaptación de la novela The Grizzly King (1918) del escritor James Oliver Curwood.  Tras una preparación de cuatro años y con un presupuesto de unos 18 millones de euros, la película franco-norteamericana estuvo nominada a los Oscar en la categoría de mejor montaje, perdiendo la estatuilla frente a ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (1988, Robert Zemeckis).

Lo cierto es que conseguir que un puma, un ciervo y unos perros aparezcan en la misma secuencia que los osos sin que parezca artificial, es mérito tanto del montador como de los adiestradores.

El osezno está interpretado por Youk y el oso adulto por Bart, un Oso Kodiak (subespecie del Oso Pardo) de 680 kilos y de casi 3 metros de alto. Bart nació en un zoológico de Baltimore, Maryland (Estados Unidos) el 19 de enero de 1977. Sus dueños y adiestradores, Doug y Lynne Seus, lo adoptaron cuando apenas pesaba 2 kilos.Dog Seus y Bart el Oso

Antes de empezar a rodar la película y de que los dos osos se conocieran en persona, prepararon a Bart para tal encuentro. En la naturaleza, los osos machos suelen comerse a los cachorros (si pueden) y para que Bart no se comportase de tal manera, le proporcionaron un peluche del mismo tamaño y color que Youk para que jugara con él. Cuando estuvo preparado le presentaron al osezno, al que recibió con gran afecto.

El director, Jean-Jacques Annaud, comenta que algunas de las escenas fueron realmente difíciles de llevar a cabo, por ejemplo la que el oso adulto ataca a uno de los cazadores. Bart no estaba adiestrado para atacar a personas y no entendía por qué lo tenía que hacer. Por suerte lo hizo en una toma. Al día siguiente, unos fotógrafos me pidieron que posase con el oso y cometí el error de ponerme a su lado. Bart estaba confuso por el rodaje del día anterior y me atacó. Yo adopté una posición sumisa y él se apartó, fue aterrador”.

Para que los osos clavaran su papel a la perfección, Doug y Lynne Seus utilizaron cada día unos 10 kilos de manzanas, 12 paquetes de malvaviscos, varios salmones frescos y un cubo repleto de patas de pollo.

Los Seus llevan 25 años adiestrando animales. En 1990 fundaron la asociación Vital Ground en Missoula (Montana), dedicada a la conservación de los bosques de Idaho, Wyoming, Montana y Alaska y de todos los animales que habitan en ellos, en especial el oso.

Durante sus 23 años de vida, Bart se dedicó al mundo del espectáculo, apareciendo en numerosas películas de Hollywood y siendo la imagen pública de Vital Ground.

Doug Seus (adiestrador) y Bart el osoGracias a esta fructífera carrera cinematográfica, Bart fue un oso de mundo. Viajó a Alaska, a los Alpes austríacos e incluso acudió a una ceremonia de los Oscar. También trabajó con actores del calibre de Ethan Hawke en Colmillo Blanco (1991, Randal Kleiser), Steven Seagal en En tierra peligrosa (1994, Steven Seagal), Brad Pitt en Leyendas de Pasión (1994, Edward Zwick) o Anthony Hopkins en El desafío (1997, Lee Tamahori).

Según los Seus, Bart era leal y muy inteligente, sabía cuando se encontraba delante de una cámara. Más que el salmón y los arándanos, le gustaba ser el centro de atención, los aplausos y los vítores.

Bart murió el 10 de mayo del 2000 rodeado de su familia y amigos en su casa de Utah.

Medio año después de quedarme embobada viendo Ponyo en el acantilado (2008, Hayao Miyazaki) en el Festival de Cine de Sitges, por fin, la cinta se estrena en las carteleras españolas el próximo el 24 de abril.

Hayao Miyazaki, este japonés de 68 años, padre de historias tan Ponyo y sus hermanasmaravillosas como El viaje de Chihiro (2001) o La princesa Mononoke (1997), vuelve esta vez con una adaptación “muy suya” del cuento de la sirenita. Con un argumento simple y más infantil que de costumbre, el director-escritor-dibujante nos sumerge en este mundo imaginario lleno de fantasía, magia y ternura.

Ponyo en el acantilado es una tierna e inocente historia de amistad apta para todos los públicos. Sosuke tiene 5 años y vive en lo alto de un acantilado con sus padres. Una mañana, mientras juega en la playa rocosa que queda justo debajo de su casa, encuentra una carpa dorada con la cabeza atascada en un tarro de cristal. Sosuke la rescata, la bautiza con el nombre de Ponyo y se la guarda en un cubo de plástico. Desde el primer momento, entre Ponyo y Sosuke crece un vínculo muy fuerte. Tal es el amor que sienten el uno por el otro, que Ponyo decide dejar atrás su vida submarina para convertirse en una niña humana.Ponyo y Sosuke

Pero no todo es tan fácil. El padre de Ponyo, Fujimoto, que vive en las profundidades del mar rodeado de todo tipo de seres, no quiere que Ponyo conviva con humanos, a sus ojos, unos seres despreciables que no sienten el mínimo respeto hacia el mar y la naturaleza.

A pesar de los esfuerzos de Fujimoto, Ponyo consigue escaparse, convertirse en una niña y hacer vida junto a Sosuke. Tras ello, se desata el caos. Las aguas se agitan. Las hermanas de Ponyo se transforman en enormes maremotos con forma de pez que llegan hasta la casa de Sosuke, en lo alto del acantilado. La locura del mundo marino envuelve el pueblecito de Sosuke, que se sumerge bajo las olas…

La dulce Ponyo es una carpita dorada con cara de niña. Es espontánea, hiperactiva, mágica y divertida. En la versión japonesa, Yuria Nara, una niña de 10 años, es la encargada de ponerle la voz a este pececito que apenas habla. En inglés, le pone voz la ya veterana Cate Blanchett.

Ponyo y SosukeCabe destacar, que la película está toda hecha a mano, dejando de lado la fría tecnología. Goro Miyazaki, hijo del maestro Miyazaki, comenta que “En la escena de las medusas, las dibujamos todas ellas a mano. Ninguna es igual. Es fabuloso. Hoy en día, lo que se habría hecho es dibujar dos o tres medusas y luego copiar y pegar con un ordenador. Hacerlo todo a mano le da un aspecto más vivo a la animación. Se hicieron 170.000 dibujos a mano para los 108 minutos de película”.

En fin, otra vez Miyazaki nos fascina con uno de sus cuentos, en el que nos habla de la amistad, de la relación entre los seres humanos y la naturaleza, y de la necesidad de un equilibrio entre ambos.

Ya estaba tardando en escribir sobre Una pareja de tres (2008, David Frankel), estrenada hará un par de semanas. A pesar de lo que podríamos imaginar al ver el tráiler, no es la típica comedia desenfadada repleta de gags provocados por un perro, es mucho más. Es un melodrama con ciertos toques Jennifer Grogan (Jennifer Aniston) y John Grogan (Owen Wilson)de tragedia que utiliza al perro como hilo conductor para tratar temas de mucha más envergadura. Sin profundizar mucho en ello, la cinta nos muestra los problemas de compatibilizar el trabajo con la familia o de asumir la inevitable llegada de los hijos.

John y Jenny Grogan (Owen Wilson y Jennifer Aniston) son una pareja de recién casados que se traslada a Florida. Ambos encuentran un buen trabajo y empiezan a construir una nueva vida en común. Ante la duda de saber criar o no a un hijo, John decide comprar un perro siguiendo el consejo de su compañero de trabajo Sebastián: “Es fácil; lo paseas, lo alimentas y lo sacas de vez en cuando”. Pero no todo será tan bonito.

La pareja se decide por Marley, un monísimo cachorro de Labrador Retriever de pelo rubio de unos 5 kilos. En poco tiempo, el pequeñajo acaba siendo un terremoto de casi 50 kilos que arrolla con todo lo que tiene a su alrededor. Lo expulsan de la escuela de adiestramiento, muerde las paredes de la casa, destroza un sofá de un mordisco, vuelca los cubos de la basura, roba un pavo de Acción de Gracias, devora almohadas, flores y un collar carísimo, se bebe el agua del retrete …

Van pasando los años y la familia Grogan, ya con hijos, se tiene que ir adaptando a las nuevas circunstancias.Marley (Labrador Retriever)

La película está basada en el Best Seller Marley y yo (2005) de John Grogan, columnista del Philadelphia Inquirer. El libro narra la experiencia personal del periodista, que explica que antes de tener hijos con su mujer, probó a tener un perro. Resultó que Marley era un animal hiperactivo, travieso y un poco destructivo. Antes de escribir el libro, compartió con él trece años de su vida. En Marley y yo, el autor convierte al perro en el personaje principal de la narración a la vez que aporta cantidad de información sobre la raza.

En la adaptación cinematográfica Una pareja de tres, para interpretar este Labrador Retriever causante de tantos dolores de cabeza, hicieron falta veintidós perros. Aunque sólo unos pocos fueron realmente los protagonistas. De cachorro, Marley es interpretado por Woodson, de jovencito por Jonah, de adulto por Clyde y de viejo por Rudy.

  • Woodson: Es el cachorro que se encarga de dar vida al adorable osito de peluche Marley.
  • Jonah: Es el adolescente y travieso Marley. En la vida real es un perro muy tranquilo y sereno.
  • Clyde: Es el perro-actor responsable de casi toda la película. Es un Labrador hiperactivo entrenado específicamente para cavar hoyos, arrancar muebles, cajas… Clyde también ha aparecido en una miniserie norteamericana llamada Dog Days (2002).
  • Rudy: Es el perro de más edad, con 10 años interpreta a un Marley ya viejecito. Es el encargado de la escena en la que Marley defeca en el agua.

John Grogan (Owen Wilson) y Jennifer Grogan (Jennifer Aniston)Mark Forbes, el responsable de los adiestradores de la película, comenta que “No todos los perros son capaces de llevar a cabo los trucos que vemos en pantalla, por eso escogemos perros con mucha energía y sin miedo a nada”. Que un perro como Clyde aprenda todos los trucos que le vemos hacer, son necesarias muchas horas de entrenamiento durante muchas semanas. Esto sí que es un auténtico actor…

Por cierto, el autor del libro Marley y yo, John Grogan, hace un cameo en la película. Lo vemos como dueño de un Cocker Spaniel en la escuela de adiestramiento.

Retrocediendo un poco (bastante) en el tiempo he llegado hasta los sesenta. Yo aún no había nacido pero lo que sí recuerdo es que veinte años más Los perros de mi mujertarde del estreno de Los perros de mi mujer (1966, Norman Tokar), llegó a mi casa la cinta de la película y si digo que la vi unas veinte veces, creo que me quedo corta. Casi cada martes venían mis abuelos a cuidarnos a mi hermano y a mí, y después de que mi abuelo se encerrara en la cocina para hacer palomitas, los cuatro disfrutábamos de una divertida tarde de cine. Íbamos alternando esta película con Pedro y el dragón Elliot (1977, Don Chaffey) y El libro de la selva (1967, Wolfgang Reitherman). Disney triunfaba en mi casa.

Los perros de mi mujer empieza con la visita al veterinario de Fran (Suzanne Pleshette) y Mark Garrison (Dean Jones). La pareja tiene una perra Teckel llamada Danke que acaba de dar a luz a tres preciosas cachorritas, Guillermina, Heidi y Claude. Fran tiene la esperanza de que alguna de ellas sea ganadora de los concursos de belleza a los que es aficionada.

Por otra parte, en el mismo centro veterinario, Mark conoce la historia de Bruto, un cachorro de Dogo Alemán (o Gran Danés) que también acaba de nacer pero que al ser tantos hermanos en la camada, su madre no lo puede alimentar. Tras la insistencia del veterinario y la buena fe de Mark, el matrimonio se acaba llevando a casa a Bruto para que la pequeña Danke lo amamante a él también.

Lo que en un principio era un cachorrito de 500 gramos se acaba Mark Garrison (Dean Jones) y Brutoconvirtiendo en una mole de 80 kilos de peso. Bruto, que ha crecido durmiendo en la misma cama que sus hermanastras Teckel, cree que es una de ellas. Pero claro, no es lo mismo que una de las hermanas te salte encima a que lo haga Bruto

Lo que Fran llama “pequeños angelitos” en realidad son unas perritas muy listas que hacen la vida imposible a Bruto. Lo meten en líos y el pobre perro siempre acaba pareciendo el culpable (como cuando destruye el estudio de Mark o destroza la fiesta en el jardín).

Fran Garrison (Suzanne Pleshette) y DankePor todo esto y mucho más, Fran quiere deshacerse del desastroso y desgarbado perro, que no hace más que fomentar las broncas entre el matrimonio. Y entre todo este jaleo, un ladrón de casas acecha el vecindario…

Los perros de mi mujer es la típica comedia familiar de Disney de los años sesenta/setenta, pero aquí lo que importa (y lo que nos hace reír) no es la historia en sí, sino todo el alboroto que arman estos cinco perros tan “aparentemente” adorables.

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